El concepto de Data-driven Procurement nace  de la evolución de los departamentos de compras hacia un modelo cada vez más estratégico donde los datos son la base de todo.

Data-driven Procurement es una metodología de trabajo  que apuesta por utilizar los datos como base para tomar decisiones de compra más objetivas, eficientes y alineadas con los objetivos de la empresa.

Disponer de información estructurada y actualizada permite obtener una visión mucho más completa del gasto y detectar oportunidades que podrían pasar desapercibidas.

Veamos con un poco más de detalle la importancia de integrar este modelo de trabajo en los departamentos de compras actuales.

¿Qué es el Data-driven Procurement?

Data-driven Procurement se basa en recopilar, centralizar y analizar la información generada durante los procesos de compra para facilitar decisiones más precisas y fundamentadas.

Para ello, se tienen en cuenta datos relacionados con proveedores, precios, categorías de gasto, contratos, pedidos, facturación, plazos de entrega, incidencias y niveles de rendimiento.

El objetivo no es simplemente disponer de más información, sino convertir los datos en conocimiento útil.

Mediante herramientas analíticas y  el uso de plataformas de compras con entornos específicos para el proceso de datos es posible identificar patrones y comparar alternativas de gasto.

Mayor visibilidad sobre el gasto

Uno de los  principales beneficios  de esta estrategia de negocio es la mejora de  la visibilidad del gasto.

La información procedente de diferentes departamentos y sistemas puede consolidarse para conocer cuánto se compra, a quién, en qué categorías y bajo qué condiciones.

Facilita detectar compras duplicadas, proveedores no homologados, gastos fuera de contrato o categorías en las que existe capacidad de negociación. De esta manera, se puede pasar de reaccionar ante las necesidades de compra a gestionar el gasto de forma proactiva.

Decisiones basadas en información

El análisis de datos permite tomar decisiones más objetivas y reducir la dependencia de valoraciones basadas únicamente en percepciones o experiencias previas.

Así, antes de seleccionar un proveedor, se puede evaluar de forma conjunta factores como el precio, la calidad, el cumplimiento de los plazos de entrega, las incidencias registradas, las condiciones contractuales y su evolución a lo largo del tiempo.

Datos para anticiparse a los riesgos

Data-Driven es especialmente relevante en la gestión de riesgos. El seguimiento continuo de indicadores permite identificar cambios en el comportamiento de los proveedores, retrasos, problemas de calidad o incrementos de precios.

La adopción de este modelo no debe entenderse únicamente como una transformación tecnológica.

Supone también un cambio en la forma de trabajar de los equipos de compras, que pasan de gestionar operaciones a utilizar la información para tomar decisiones estratégicas.

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